Últimos temas
» saludos
Mar Ago 26, 2014 9:45 am por Invitado

» Saludos
Miér Ago 13, 2014 12:15 am por Clover Frey

» { Spectra Entertainment —Normal [YAOI]
Miér Jul 09, 2014 2:49 pm por Invitado

» O.W. [Foro RPG Naruto/Inuyasha/Saint Seiya] normal
Jue Jun 26, 2014 1:02 am por Invitado

» Me presento
Sáb Jun 21, 2014 3:17 am por Invitado

» I'M BACK!
Mar Jun 17, 2014 7:32 pm por Barbanegra

» Inicio de la 2º Guerra por el Santo Grial.
Lun Jun 16, 2014 2:11 pm por Rita Lazo

» Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]
Vie Mayo 30, 2014 1:55 pm por Kurogane Lucio

» Mccarter´s Files
Jue Mayo 29, 2014 6:17 pm por Nine Mccarter

Licencia Creative Commons
Fate/Aretology por http://fatearetology.webmasterforos.com/ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en http://www.typemoon.com/.





Afiliados Elite y Hermanos

Shea

Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]

Mensaje por Kurogane Lucio el Miér Abr 30, 2014 12:56 pm

El líquido rojizo se desprendía con brío de aquel miembro que sostenía entre mis manos. Una cabeza, una cabeza sin cuerpo alguno al que pertenecer. A primera vista podría aventurar diciendo que pertenecía a una mujer de corta edad, entre los veinte y los treinta años con gran probabilidad. Pudiera pensarse que se trataba una de esas doncellas inocentes y desprotegidas que habitan el mundo, pero esta concretamente de inocente tenía poco, por no decir nada. Era una prostituta... bueno, lo fue en vida. Incluso en una ciudad como Fuyuki no era difícil encontrar este tipo de servicios si los buscabas donde era menester, por las calles de los barrios bajos. Un patio de recreo para mí, un lugar donde empezar a preparar el ritual que me haría partícipe del más grande de los juegos que puedan concebirse.

Una vez la sangre había dejado de manar con grandiosidad y tan solo descendían unas pocas gotas lancé la cabeza hacia la parte trasera del callejón, donde se acumulaban otros tantos rostros desfigurados y carentes de cuerpo. Todos ellos de mujeres, todas ellas rameras, reunidas y asesinadas con el único propósito de saciar mis necesidades.  Quizá no hubiera estado de más jugar un poco con ellas aun mientras estuvieran con vida, incluso alguien como yo tiene ese tipo de necesidades de vez en cuando... pero bueno, lo hecho hecho está. Ya encontraría alguna nueva con quien pudiera divertirme. Por el momento, solo tenía que proceder con el siguiente paso, aquel que me dejaría aun más cerca del cumplimiento de mi poderoso anhelo.

El nauseabundo olor inundaba el estrecho lugar en el que me encontraba, proveniente principalmente de mi espalda, donde se acumulaban las cabezas, y a mis pies, donde se podía observar un cubo repleto de una considerable cantidad de sangre. Clavé mi mirada en este y dibujé una escueta y macabra sonrisa en mi gesto. Bien, había llegado el momento. No había peligro alguno en el lugar donde me encontraba: un callejón oscuro y solitario de una parte deshabitada de la ciudad, donde tan solo se conglomeraban los ladrones, asesinos, mafiosos y las ratas que devoraban aquellos cuerpos que quedaban inertes tras alguna de esas reyertas que tanto les caracterizaban. Ninguno de ellos interferiría conmigo, no esta noche, ya me había asegurado de esto.

Entreabrí la túnica azabache con la que vestía por el costado izquierdo, y con la mano derecha sustraje de uno de sus bolsillos interiores lo que parecía ser un cuchillo de considerable grandeza, probablemente superaría los cincuenta centímetros, pero que a primera vista se descubría oxidado y viejo. Su hoja estaba bañada por un tono rojizo oscuro, no por el óxido, sino porque aquello que algún día bañara aquella hoja se había secado al no ser lavado siquiera en todos estos años pasados. Me había divertido mucho para obtener este objeto. Había tenido que viajar a Inglaterra, extorsionar a un gran número de personas y, finalmente, matar a un mago mediocre que, al parecer, tenía la intención de utilizarlo para lo mismo que yo iba a hacer a continuación. Pobre criatura, era tan débil que probablemente ni siquiera habría logrado superar la presión de la invocación. Le había hecho más que un favor al librarle de este peso. Una vez sustraído el cuchillo lo pasé a mi mano izquierda, y jugueteé un poco con él. Era un poco diferente a aquellas armas a las que yo estaba acostumbrado, pero mi buena habilidad con las armas arrojadizas seguía siendo notable, no me costó nada acostumbrarme a sus dimensiones.

Tras jugar un par de minutos con aquel esbelto filo volví a sujetarlo con la mano derecha. Suspiré profundamente, alcé el gesto hacia lo alto de los cielos y esbocé una nueva sonrisa divertida. No había estrella alguna, ni luna, ni farola... nada. Tan solo oscuridad. La más oscura y profunda expresión sombría. Sí... este era el ambiente que buscaba... era este el momento designado. Finalmente, bajé de nuevo  el gesto y cerré los ojos. Agarraba el cuchillo por el mango con la mano derecha, y cerraba la izquierda alrededor de la hoja. Mi rostro, antes divertido y siempre escéptico, se tornó serio y pensativo, concentrado. A continuación, las palabras empezaron a surgir de mis finos y rosados labios:

-Destruir, destruir, destruir, destruir, expandir cinco veces el caos otorgado. Al inicio la sangre y la muerte, al principio el destructor del orden sobre la tierra. El originario es el gran maestro Caín, asesino contra el creador regente. Cerrar la puerta de corazón y alma, liberar la demencia y el pecado, abrir el cruce que nos guía hacia el infierno. Informo que tu alma me pertenece, mi sangre esta atada a la tuya, sigue la llamada del Santo Grial, y ¡Contesta si aceptas! He aquí mi mandato, solo somos oscuridad, alejamos la luz de este mundo, representas a los siete pecados vestidos con la piel de los pecadores, ¡Sal del círculo de invocaciones!, ¡Asesino del orden establecido!

Dichas estas palabras apreté la mano izquierda sobre la hoja del cuchillo, y con la diestra abrí un corte considerable en la palma. Aparté por un segundo el arma y simplemente dejé que mi sangre cayera sobre el cubo. Seguidamente arrojé el viejo artefacto dentro del mismo cubo, me coloqué de cuclillas y lo cogí con ambos brazos, ignorando el dolor causado por la herida abierta. Alcé el recipiente de sangre sobre mi cabeza, y aun teniendo los ojos cerrados lo volqué sobre mí, haciendo que el líquido carmesí me bañara como si se tratara de una lluvia primarveral. El cuchillo, sin embargo, no impactó sobre mi cabeza, sino que descendió y quedó flotando justo frente a mis ojos. Al segundo siguiente una energía oscura empezó a rodearlo, y poderosos rayos mágicos empezaron a salir del mismo disparados en todas las direcciones. La invocación de Jack el destripador había comenzado.
avatar
Kurogane Lucio

Mensajes : 9

Experiencia : 10
Sellos de Comando : 3

HP (Puntos de vida) : 50

Prana : 2800

Calidad de circuitos : E
Cantidad de circuitos : A+


Rangos
Fuerza: E
Resistencia: A+
Agilidad: E

Volver arriba Ir abajo

Re: Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]

Mensaje por Invitado el Miér Abr 30, 2014 2:50 pm

Calidez. María recordaba esta sensación. Era lo que durante tantos años había buscado, lo que durante tanto tiempo deseó. Volver a sentir la calidez de Mamá.
Se sentía bien. Era oscuro, era agradable. Finalmente había encontrado la paz.


-"Al fin hemos encontrado lo que buscábamos. Es paradójico que tras haber matado a incontables personas con este objetivo, al final lo hallemos al morir nosotras."

-"Pero somos felices, ¿no? A María le basta con eso."

-"Si, y a mí también. Me basta con que seas feliz, María. Siempre ha sido así. Y siempre-..."

No pude terminar de hablar, porque me ví interumpida por un molesto fogonazo de luz, que seccionó la oscuridad en la que nos encontrábamos. El origen de esta luz, una especie de portal en la mitad de la nada, que comenzó a atraernos hacia él. María no lo notaba, pero yo sí me dí cuenta. Del portal emanaba un aroma demasiado conocido. El olor a sangre fresca, recién derramada.

-"¡NO! ¡MARÍA NO QUIERE IR! ¡MARÍA QUIERE QUEDARSE AQUÍ! ¡NOOOO!"

Los sollozos de María me hicieron recuperar la compostura. El olor me atraía como una droga, recordándome la violencia, los cadáveres...Pero no podía permitir dejarme llevar. No podía privar a María de su felicidad. Tomé el control de nuestro cuerpo, y traté de alejarme del portal. Pero no tuve éxito. Nos acercábamos cada vez más, de forma inexorable, como si el mero hecho de resitirse fuera absurdo. El olor se acentuaba, me invadía de forma embriagadora. A su vez, el odio crecía en mi interior. Alguien era el culpable de esto, y ese alguien lo pagaría caro.
Mis pensamientos se arremolinaban en mi cabeza, conformando una idea clara. El deseo de matar.


-"*Snif* No..."

Era desagradable. La calidez había desaparecido, y ahora sólo se sentía un frío húmedo, indeseable. No quería estar ahí. Quería volver.

María levantó la cabeza, y vió a un joven delante suya. Se encontraba completamente bañado en sangre, y tenía los ojos clavados en ella. Miró a su alrededor, se encontraba en un callejón oscuro, desconocido. Volvió a mirar al joven, y una idea surgió en su cabeza. Él era el causante de todo. Él la había sacado de su descanso, por algún motivo.


...Y pagaría por ello. Me levanté del suelo. Mis pensamientos se tornaban caóticos. Pero una sola idea clara se mantenia en el centro.

Esa persona era el culpable.

Una vez que recuperé la movilidad, moví mi mano a un cinto oculto en mi falda. Dos cuchillos descansaban en sendas fundas. Tomé el mas grueso: su muerte no sería rápida.

Fijé mi mirada en los ojos del joven. Toda mi furia se revelaba en mis iris rojizos. De un salto, me acerqué rápidamente a él, y ataqué con el cuchillo a su lateral, tratando de hundir el filo entre sus costillas.





OFF: Por si resulta confuso, el texto así representa a María y el texto así, a Jack. Normalmente, todo lo escrito es lo que piensan, pero cuando hablan, lo escrito va encomillado:
-"¡María está ayudando a narrar!"
-"Mas vale que esta sea la última vez que intentas usarnos en OFF-rol"

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]

Mensaje por Kurogane Lucio el Vie Mayo 30, 2014 1:55 pm


Ambientación


Justo tras acabar el macabro cántico la energía mágica empezó a acumularse en grandes proporciones a mi alrededor. Mi cuerpo fue rodeado por un aura que entremezclaba un tono rojo intenso con el azabache más profundo. Susodicha aura, ante el contacto de la sangre que fue vertida sobre mi cuerpo, reaccionó de manera agresiva, destructiva y letal. Como si se tratara de una carga de más de cien mil voltios, las partículas mágicas se convirtieron en rayos que no dejaban de reproducir un molesto sonido agudo que penetraba en mi sentido auditivo produciéndome cierto dolor de cabeza. Sin embargo, no aminoré el descenso del líquido vital. A medida que el cubo se iba vaciando y mi cuerpo se convertía en una pegajosa figura cubierta de sangre los iracundos rayos fueron haciéndose más y más poderosos, llegando a atravesar todo el callejón e impactar sobre las paredes del mismo, e incluso sobre los cuerpos de las doncellas -llamémoslas así- inertes a mi espalda. La carne chamuscada empezó a rezumar un olor nauseabundo que, combinándose con el de la sangre, podía superar la molestia y repulsión que la misma putrefacción del cuerpo humano alcanza con el paso del tiempo. Sin embargo, nada de eso me importaba, nada podía importunarme en ese momento, y así lo demostraba la amplia sonrisa que se había dibujado en mi rostro mientras mis ojos observaban el tenebroso cielo, abiertos a más no poder. Esa era la reacción que buscaba, ese era el poder que esperaba... esa era la diversión que tanto había deseado. Mi nueva marioneta no tardaría en llegar desde el mundo de los muertos, ojalá fuera la más repulsiva y despreciable criatura existida y por existir.

Todo acabó en cuestión de unos pocos segundos. Cuando la última gota de sangre restante en el cubo cayó sobre mi frente y se expandió al chocar con esta una grandiosa explosión se reprodujo tomándome a mí como epicentro. Toda la sangre que mi cuerpo había acumulado se despegó de mi piel y empezó a flotar frente a mi mirada, brillando con la intensa bicromía roji-negra. Como si nunca hubiera sido ensuciado por la vida de aquellas prostitutas, hasta la última gota de sangre que me había convertido en un ser impuro se despegó de mí y de mi ropa, y a continuación pasaron a pegarse a la pared que tenía frente a mí. Chasqueé la lengua e incliné la cabeza, mostrando cierta curiosidad mientras mi macabra sonrisa seguía en una constante expansión. El líquido, al pegarse a la propia pared, empezó a moverse por la misma, tomando la forma de un extraño círculo mágico de dos metros de altura por otros dos de anchura. Yo ya había visto aquellos símbolos, aquella forma, aquella figura, por supuesta... era el círculo de invocación de servants. Al verlo frente a mí entrecerré los ojos extendí la mano hacia el frente. demostrando con mi sonrisa un gesto victorioso y anhelante.

-Ven a mí... Jack the Ripper...

Boom. Toda la energía mágica se concentró en el círculo de invocación, lo hizo brillar intensamente por un instante -cegándome y obligándome a interponer mi brazo entre mis ojos y el foco de luz- y finalmente hizo explotar toda la superficie en la que se encontraba. La explosión fue intensa aunque no destructiva en exceso, haciéndome salir disparado hacia atrás por el poder de la onda expansiva. Mi espalda chocó contra la pared trasera y un intenso dolor se expandió por mi sistema nervioso. Sin embargo, no le hice caso. También a causa de la explosión una gran nube de polvo y humo se había formado frente a mi mirada, impidiéndome ver siquiera lo que sucedía frente a mí. Esperé con calma hasta el momento en el que pudiera divisar aquella figura espectral que había aparecido frente a mí. ¿Cómo sería? ¿Un hombre corpulento y desfigurado? ¿Uno esquelético y repulsivo? ¿Quizá algún tipo de monstruo que hubiera convertido sus dedos en cuchillas para poder matar a sus enemigos con mayor eficiencia? No podía esperar, no quería demorar ni un segundo más el saber qué tipo de alma impura era la que había traído mi cántico demente. Y el humo se fue disipando gracias a una oportuna brisa de viento que hizo que se dirigiera hacia la salida del callejón, permitiéndome ver poco a poco, centímetro a centímetro, segundo a segundo, una mayor porción de aquella criatura que se había convertido en mi mascota para estos divertidos juegos de la muerte, descubriendo que era nada más y nada menos que...

-¿Una niña?-abrí los ojos de par en par, e incluso mi boca quedó entreabierta a causa de la sorpresa, y mi mente no sabía cómo diablos debía reaccionar frente al sujeto que tenía al frente.

Era una criatura de bajo tamaño, de cabello rubio, corto y liso, y de rostro y figura infantiles. El aspecto de la pequeña era entrañable, de ese tipo de infantes a los que las ancianas siempre se acercan -aunque no las conozcan- y empiezan a alabarles con adjetivos como "mona", "princesa", "preciosa", "dulce" y cosas aun más vomitivas. Un cuerpo casi escuálido, con unos brazos estrechos sin desarrollo muscular aparente, una piel blanca y suave, brazos y piernas cortas, dedos delgados y pequeños... ¿De verdad querían hacerme creer que aquella criatura era la portadora de la gran leyenda de "Jack el destripador"? Era imposible, ridículo, digno de un chiste de mal gusto como el que iba a hacer a continuación:

-Oye pequeña, ¿De dónde se supone que has salido, de una pequeña escuela de asesinas que aprenden a matar con la ternura de su mirada?-enarqué una ceja, escéptico.

Aunque ahora que decía eso... si había algo en su apariencia que carecía de inocencia y dulzura era precisamente eso: su mirada, sus ojos. Dos óculos de un rojo tan intenso como el color de la sangre, los cuales estaban clavados en mí con fijeza y determinación. No sabía decir si eran aterradores o bellos, pero al fin y al cabo... retiro lo dicho, definitivamente eran magníficamente aterradores. En un segundo, apenas instantes después de poder ver a la pequeña con claridad, detecté como una inmensa intención asesina se clavaba sobre mí. Si no hubiera estado acostumbrado a este tipo de sensaciones y las hubiera superado ya con creces, probablemente habría quedado paralizado por varios minutos solo con eso, pero yo no era una persona a la que se pudiera intimidar por esos medios. Sin embargo, independientemente de eso, que no me pudiera asustar no quita que el movimiento que siguió a su mirada sangrienta fuera tan rápido que ni siquiera diera tiempo a mi cuerpo para moverse. A mi cuerpo no, pero a mi mente sí. Con un solo pensamiento, de una pequeña funda que llevaba colgada a la cintura salió disparado un cuchillo, dirigiéndose al encuentro de la pequeña rubiales. En un instante, susodicho cuchillo se multiplicó y convirtió en cinco de su misma figura y envergadura. Sin embargo, las armas solo tuvieron tiempo para dar encuentro al cuchillo de la niña cuando este ya estaba a punto de penetrar mi costado, y todo lo que pudieron hacer fue ralentizarlo por cerca de dos segundos. Dos segundos que fueron suficientes para permitirme dar un salto hacia un lado y alejarme varios metros de la pequeña, mientras yo mismo desenvainaba sendos cuchillos que también se encontraban en las fundas sujetas a mi cintura y los esgrimía.

-Eh, eh, eh, eh, está bien monada, está bien, ya me he enterado de que eres una verdadera asesina, no hace falta que me lo demuestres dos veces.

Por si aun cupieran dudas al respecto, en ese mismo instante vi como en la muñeca de mi brazo derecho empezaba a reproducirse un pequeño tatuaje con forma circular el primero, cuadrada el segundo (en el interior del círculo) y triangular el tercero (en el interior del cuadrado). Chasqueé la lengua una vez más, aquello no podía ser otra cosa que los sellos de comando. En otras palabras, no había ocurrido error alguno con la invocación: aquella pequeña era la servant que yo mismo había invocado. Suspiré profundamente. En fin, ya pensaría más tarde si era bueno o malo que su aspecto me hubiera decepcionado a primera vista. Por lo pronto no me podía permitir el hacer que aquella pequeña me odiara de buenas a primeras y se volviera rebelde contra mí. Enfundé mis cuchillos y relajé todo mi cuerpo, reproduciendo a continuación una suave reverencia a modo de saludo.

-Discúlpeme por mi comportamiento anterior, señorita, solo quedé... sorprendido por su belleza.-recuperé una postura firma retirándome de la inclinación y dibujé una aparente amabilidad en la suave sonrisa esbozada por mis labios- Mi nombre es Kurogane Lucio, damisela, y me parece que soy su master en la presente guerra del santo grial. Espero que trabajemos bien juntos.-alcé el brazo y mostré el tatuaje dibujado en la muñeca- Para confirmar nuestro contrato definitivamente, ¿Podría notificarme cuál es su identidad y la clase en la que ha sido convocada?
avatar
Kurogane Lucio

Mensajes : 9

Experiencia : 10
Sellos de Comando : 3

HP (Puntos de vida) : 50

Prana : 2800

Calidad de circuitos : E
Cantidad de circuitos : A+


Rangos
Fuerza: E
Resistencia: A+
Agilidad: E

Volver arriba Ir abajo

Re: Reflejos de sangre [Invocación María The Ripper] [2ª guerra]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.